
El sueño de todo fabricante de dispositivos electrónicos es, cómo no, disponer de una fuente de energía limpia, eficiente e inagotable. NEO, un novedoso foco para bicicletas, no cumple tampoco con esta quimera energética, pero se queda muy cerca de su propósito gracias a la tecnología empleada para su funcionamiento: electricidad infinita gracias a la corriente de Foucault.